Preguntas y respuestas: La UNESCO y la Office for Climate Education – estimular la acción en favor del clima mediante el aprendizaje

 

 

Con motivo del Día de la Tierra, el Sr. Eric Guiyardi, presidente de la OCE y la Sra. Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación de la UNESCO participaron en una conversación acerca de la educación sobre el cambio climático en el mundo.

Leer el artículo en el sitio web de la UNESCO 

El cambio climático es uno de los desafíos fundamentales de nuestros tiempos. Según un análisis de la NASA, el año 2020 ha sido uno de los más calientes que se hayan registrado y desde finales del siglo XIX la temperatura media de la Tierra ha aumentado de más de 1,2 °C. Sra. Giannini, ¿cómo la educación podría contribuir a la acción en favor del clima?

Sra. Giannini: Los seres humanos tienen cada vez mayor influencia en la temperatura de la Tierra mediante la quema de combustibles, la deforestación y la crianza de ganado. La única manera de combatir el cambio climático es transformando nuestros modos de vida y estableciendo modos de producción y consumo sostenibles en todo el mundo.

Cada vez se reconoce más que la educación sobre el cambio climático es una prioridad de la acción en favor del clima por parte de la comunidad internacional. El Acuerdo de París, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, así como el programa de Acción para el Empoderamiento Climático, reconocen que la educación es esencial para promover la acción en favor del clima.

La educación sobre el cambio climático forma parte del programa de Educación sobre el Desarrollo Sostenible de la UNESCO, que tiene como objetivo transformar a las sociedades mediante una transformación de la educación. Este programa se centra en el empoderamiento de las personas mediante los conocimientos, las competencias, los valores y los comportamientos necesarios para vivir de manera más sostenible, fundamentalmente mediante la sensibilización sobre las causas y los efectos del calentamiento climático, la promoción de la solución de los problemas y el pensamiento crítico con miras a incitar a las personas a la acción.

 

¿Qué hace la UNESCO en este ámbito?

Sra. Giannini: Aunamos nuestros esfuerzos para que la educación se convierta en un elemento central y visible de la respuesta a escala global al cambio climático. En el marco de la estrategia de nuestra Organización sobre el cambio climático abogamos por la educación sobre el cambio climático, elaboramos e intercambiamos conocimientos, proporcionamos ayuda a los diferentes países, orientaciones políticas y ponemos en marcha proyectos en el terreno. Proporcionamos también datos acerca de los progresos realizados por los países y facilitamos el diálogo y el intercambio de experiencias y prácticas idóneas.

Por ejemplo, la UNESCO organizó conjuntamente con la CMNUCC el Octavo Diálogo sobre la Acción para el Empoderamiento Climático en 2020 y elaboró una guía para proporcionar consejos a los diferentes países sobre cómo integrar la acción en favor del empoderamiento climático en sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) respectivas, que ocupan el centro del Acuerdo de París y reflejan los esfuerzos que los países llevan a cabo para reducir las emisiones en el plano nacional. Otro ejemplo es el proyecto Getting Climate Ready, mediante el que la UNESCO ayuda a que las escuelas se conviertan en centros educativos respetuosos del clima y UNESCO You-CAN, una red juvenil de la Organización en favor de la acción climática.

 

¿Qué perspectivas existen para obtener progresos en materia de acción climática mediante la educación?

Sra. Giannini: Este año es particularmente importante para la educación sobre el cambio climático. Durante la Conferencia Mundial para el Desarrollo Sostenible esperamos movilizar el apoyo y el compromiso de los gobiernos en favor de un nuevo marco mundial de educación para el desarrollo sostenible, la Agenda 2030 de EDS, en la que figura el cambio climático como cuestión clave. En la COP 26, se debe adoptar un nuevo programa de trabajo sobre la acción para el empoderamiento climático que incluye a la educación. Esperamos el compromiso por parte de los gobiernos en favor de una educación para el desarrollo sostenible y la colaboración entre los sectores educativos y medioambientales.

 

Por iniciativa del gobierno francés, se creó recientemente la Office for Climate Education (OCE) como centro de la UNESCO. Sr. Guilyardi, ¿podría decirnos por qué se creó este centro y cuáles son sus objetivos y actividades principales?

Sr. Guilyadri: La Office for Climate Education (OCE) se fundó en 2018 bajo los auspicios de la fundación francesa “La main à la pâte”. Nuestro objetivo es educar a las nuevas generaciones sobre las cuestiones relativas al cambio climático, sus causas y sus consecuencias, proporcionándoles a los docentes de primaria y secundaria las herramientas y los recursos pertinentes, y reforzando la cooperación internacional entre las organizaciones científicas, los centros educativos y las ONG. En 2020, la OCE se convirtió en un centro de categoría 2 de la UNESCO, algo que le permitirá ampliar su alcance y aumentar la repercusión de sus acciones. A pesar del desafío que representa el cambio climático, nuestros recursos y nuestras actividades educativas se orientan hacia la acción, la esperanza y el pensamiento positivo. Promovemos la utilización de las pedagogías activas y un enfoque interdisciplinario de la educación sobre el cambio climático que toma en cuenta las realidades tanto mundiales como locales.

Desde su creación, la OCE aplica una visión sistémica articulada en torno a 4 ejes temáticos:

  • Elaborar, adaptar y difundir recursos pedagógicos gratuitos, abiertos y plurilingües sobre el cambio climático, basados en los informes del IPCC.
  • Proporcionar a los docentes y formadores de docentes de todo el mundo talleres de desarrollo profesional y apoyo.
  • Facilitar la colaboración entre los diferentes agentes tales como instituciones científicas, ONG y ministerios de educación para poner en marcha proyectos operacionales en el terreno.
  • Ayudar a los sistemas educativos, así como a los encargados de formular políticas a integrar el cambio climático en sus planes pedagógicos.

 

¿Cuáles son los desafíos a los que se debe hacer frente para implementar una educación sobre el cambio climático?

Sr. Guilyardi: El primer desafío es la carencia de contenidos vinculados con el cambio climático en la mayoría de los planes pedagógicos. Por consiguiente, no se les puede proporcionar a los docentes escuelas con un desarrollo profesional y educativo apropiado.

En segundo lugar, los sistemas escolares se organizan a menudo de forma transversal, en particular en el nivel secundario. Sabemos que la educación sobre el cambio climático requiere de un enfoque interdisciplinario, y esta fragmentación podría constituir un obstáculo.

La aceptabilidad social no es un problema, ya que la mayoría de los agentes ya están convencidos de los desafíos que implica el cambio climático y de la importancia de la educación. Pero, desde el punto de vista de los alumnos y los docentes, ha surgido una nueva dificultad: la ansiedad ecológica. Los docentes tienen que desempeñar un papel difícil, ya que deben sensibilizar a los alumnos en lo relativo a los desafíos reales e importantes que plantea el cambio climático, a la vez que promover una visión positiva del futuro. Un “espíritu crítico con un corazón lleno de esperanzas”.

Debemos apoyar a los docentes a adquirir mejores conocimientos en cuanto a los retos del cambio climático y familiarizarnos con los enfoques pedagógicos específicos requeridos por la educación sobre el cambio climático: enseñanza de las ciencias basada en la investigación, pensamiento crítico, aprendizaje mediante proyectos, interdisciplinariedad, etc.

 

¿Cómo pueden implicarse las escuelas con la labor de la Office for Climate Education (OCE)?

Sr. Guilyardi: La OCE favorece un enfoque de trabajo horizontal. Creamos recursos pedagógicos para los docentes y con la participación de estos. En consecuencia, nuestro equipo siempre está deseoso de colaborar con las escuelas para ver cómo podemos responder mejor a las necesidades de educación climática de los docentes de todo el mundo. Por ejemplo, exhortamos actualmente a las escuelas a que utilicen nuestro conjunto de herramientas educativos recientemente presentado y titulado “El clima está en nuestras manos”.

El primer volumen de este proyecto abordó el tema del océano y la criosfera, y consistía en una colección de recursos pedagógicos dirigido a los docentes de primaria y secundaria que incluía: un manual, un resumen del informe especial del IPCC, entrevistas de vídeo a especialistas, animaciones y experiencias científicas. Todos estos recursos son gratuitos, plurilingües y libres de derechos, y pueden ser utilizados por los docentes para el aprendizaje a distancia o presencial en las escuelas con miras a generar conocimientos e incitar a la acción en favor del clima. Las escuelas también pueden participar en la puesta en marcha de proyectos en el terreno, en colaboración con nuestros asociados locales (por el momento en América Latina y en Francia, y en otras regiones próximamente).

 

Sra. Giannini y Sr. Guilyardi, ¿qué recomendarían ustedes a la UNESCO y a la OCE para reforzar la educación sobre el cambio climático en el futuro?

Sr. Guilyardi: Existen numerosas iniciativas en todo el mundo y pueden servir de fuente de inspiración. Lo que falta es que todas las partes interesadas, es decir, los encargados de formular políticas, los creadores de programas, los docentes, los equipos de administración escolar, etc., colaboren en acciones coherentes, eficaces y sistémicas con miras a apoyar la educación sobre el cambio climático a mayor escala.

Sra. Giannini: En efecto, existe una necesidad real de construir acciones sistémicas y esto solo es posible mediante el apoyo del gobierno. Durante la Conferencia Mundial de la UNESCO sobre educación para el desarrollo sostenible en mayo, esperamos reforzar el compromiso político mediante la “Declaración de Berlín”, que incluye un llamamiento a una acción urgente para acelerar la sostenibilidad y la acción climática mediante la educación. A través de su nueva agenda mundial 2030 de EDS, presentamos también “iniciativas nacionales”, con el objetivo de movilizar a diferentes partes interesadas, incluidos los jóvenes, los docentes, los encargados de formular políticas, la sociedad civil y el sector privado a escala nacional para garantizar un enfoque coherente y coordinado, a la vez que promover la sostenibilidad mediante la educación. Luego, transmitiremos los resultados de la Conferencia mundial a la COP 26 con el objetivo de reforzar el compromiso de los sectores educativos y ambientales en la lucha contra el cambio climático mediante la educación.

 

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Autor
Office for Climate Education OCE